Al límite de la fe

Este fue el libro que me introdujo a la obra del premio Nobel V.S. Naipaul. Lo compré por casualidad, me llamó mucho la atención su temática y decidí darle una oportunidad, no sabiendo si sería de mi agrado o no. Lo cierto es que me sorprendió positivamente.

Primero, hemos de tener en cuenta que Naipaul es conocido por sus tendencias políticas que aunque no son necesariamente anti-musulmanas si es verdad que tiende a considerar a dicha religión como una religión extranjera en su India ancestral, y también en el mundo no árabe en general. Esta sería la premisa del libro: los pueblos conversos son los pueblos no árabes que se encuentran entre dos tradiciones: la nativa (ancestral y local cuyo origen se remonta al origen casi de los tiempos) y el Islam (novedosa y extranjera) y como ambas se interrelacionan y modifican la forma de vida de la sociedad.

Esta idea no surge de una idea preconcebida del Islam, sino que está muy relacionada con la propia vida del autor: aunque nacido en Trinidad, el pasado indio e hindú estaba muy presente en la vida de la comunidad india, encontrándose en medio de una cultura diferente pero a la vez preservando un pasado remoto lleno de historias y lugares sagrados. Así sería el Islam, una religión que incluye unas un bagaje cultural y religioso cuyo origen es muy lejano al lugar en el que viven actualmente muchos musulmanes, como los de Pakistán, Irán o Indonesia. Partiendo de este punto, Naipaul entrevista a personajes de las más diversas creencias y capas sociales de los países que visita, para ahondar en cuál es su pasado histórico y religioso y a qué tradiciones se sienten ligadas y cómo.

En especial, me pareció curioso como ya empieza a observar el poderío de la ideología saudí entre muchos musulmanes de Asia, y cómo eso acaba sustituyendo para algunos el Islam local (con mucha mezcla con creencias anteriores) con un Islam más árabe y desarraigado. La prosa es fantástica y la subjetividad con la que está escrito, llena de pensamientos y opiniones, me impresionó positivamente y me gustó poderme sentir en la mente del narrados, aunque no necesariamente compartiera sus ideas u observaciones. No obstante, es un libro largo y complejo que no se puede leer de una sentada, y al que es mejor dedicarle un tiempo y un espacio tranquilos para poder apreciar todas las historias que se nos cuentan y reflexionar sobre ellas.

Lo recomiendo a las personas que quieran conocer algo más sobre las naciones visitadas por el autor, ya que la narración contiene retazos de las historias de estos países que desconocemos o no tenemos muy claros;y también para conocer algo más del Islam y de las creencias preislámicas, de la superstición y el paganismo. Sin embargo, para quien quiera ahondar en estos temas, es mejor que también busque lecturas “más académicas” ya que esta obra tiene un punto de subjetividad bastante pronunciado.