Té, simit y queso

Té, simit y queso

El simit es una rosca de pan con semillas de sésamo que se suele tomar para desayunar o a media mañana, bien solos, o bien con mantequilla, mermelada, crema de chocolate o queso, y, por supuesto, acompañados de un buen vaso de té (a ser posible, Çaykur). En los barrios, un señor suele pasar por las mañanas al grito de “SiMiTÇi! Taze simit var!” (¡vendedor de simits! ¡hay simits recién hechos!), mientras que en el centro de la ciudad suele haber unos carritos llenos de ellos. En Ankara, si no me equivoco , aún se pueden comprar tres simit por 1TL, alrededor de 0,50€ al cambio.

Aunque no las coma todos los días, estas roscas me gustan bastante, sobre todo con una bebida caliente en alguna de las pequeñas pastelerías que hay cerca de mi casa. Está más bueno que tomar una tostada, y hasta hoy pensaba que era más sano que comer un bollito.

No obstante, al entrar hoy en ankarasonhaber.com he leído que por utilizar una harina más barata y de peor calidad, azúcares caramelizados en vez de melaza, pueden provocar a la larga cáncer. Por si todo esto fuera poco, las semillas de sésamo son traídas de China, porque son más baratas, pero suelen estar pasadas. Entiendo la preocupación de las autoridades ya que se venden en grandes cantidades cada día, pero echar la culpa de lo poco sanos que son al hecho de que el sésamo viene de China me parece muy sensacionalista.

En todo caso, ahora antes de comprar algún simit creo que me lo pensaré dos veces, ya que explican que es por la mala calidad de los productos utilizados en su elaboración que en Ankara pueden encontrarse hasta 3 simit por 0,60TL (aunque las probabilidades de verlos a ese precio son las mismas que las de ver un unicornio).