Gracias a los fríos de Ankara y las idas y venidas de las calefacciones de sitios varios, estoy en mi casa con calcetines gordos, cubierta perennemente por una mantita y con vasos de vitamina C y tés calientes con miel sobre mi sehpa esperando a que se me pase el resfriado.

Desde un Renostán helado, os dejo con unas cuantas canciones para que os acompañen a vosotros también en estos días de invierno.