En España estamos muy mal acostumbrados a salir de casa con el Colacao o el café bebido y un bollo, todo para tener que arrastrarnos a la cafetería más cercana a eso de las 12 a bebernos otro café y comernos otro bollo para aguantar hasta las tres. Así que, al menos, en los días de vacaciones, o los fines de semana, esos en los que uno se puede levantar con la calma, abrir su periódico (impreso u on-line) y disfrutar de un desayuno largo y apetitoso, una de las opciones a considerar es el desayuno turco, que está rico rico.

Vamos por partes:

1. El té: elemento indispensable. 

Té turco

Té turco

El té es sin duda la bebida nacional en Turquía, lo sirven en cualquier parte, se toma a todas horas y en cantidades casi industriales. ¿No tenéis té turco en casa? No pasa nada, se puede sustituir por cualquier otro tipo de té negro, incluso el clásico Hornimans del súper de toda la vida.

En España el té turco es difícil de conseguir, ya que apenas se importa a nuestro país, donde además no hay tanta costumbre de consumir esta bebida. Ya que la bolsita no es lo ideal, podéis comprar el té suelto que he visto que se empieza a vender en los supermercados y sino, siempre podéis a alguna tienda especializada en tés. Si estáis en Madrid hay una tienda de productos turcos llamada “A la turca” en la calle Castilla, donde también venden los vasos de té tan característicos de Turquía. Para más información, os remito a su página de Facebook.

Si tenéis el çaydanlık y no sabéis utilizarlo, dejadme un comentario y os lo explico😉.

2. El queso.

Debido a que el queso no me gusta, suele ser la parte que omito, pero no por ello lo tenéis que hacer vosotros también😉. El queso que se suele consumir en el de desayuno es lo que nosotros conocemos como queso feta. También hay otros tipos disponibles en el mercado y que se toman para desayunar, pero ese suele ser el más común.

3. Las aceitunas.

Preferiblemente negras, no suelen faltar en el plato. Las aceitunas para desayunar suele ser una de las cosas que más nos llaman la atención, pues las asociamos más al picoteo, pero aquí no suelen faltar por la mañana.

4. El tomate y el pepino.

Bien cortaditos en rodajas no pueden faltar en vuestro plato, si estáis rumbosos echadles un chorrito de aceite de oliva (esto es cosa mía, no sé si los demás lo hacen).

5. Huevo duro.

Un huevo duro por persona, aunque no todos los días, y a ser posible colocado en el centro del plato😉.

6. El pan, que no falte.

7. Opcionales: Fiambre, mermeladas, alguna fruta, sigara börek.

El resultado tiene que pintar más o menos así:

Rico, rico.

Rico, rico.

Si esto es más bien el desayuno básico, podemos preparar otros platillos para acompañarlo, o para sustituirlo algún día en el que uno se levanta con tiempo.

El primero, es el menemen, unos huevos revueltos con cebolla, tomate, pimiento verde y guidilla, que están para mojar con pan (y no en sentido figurado sino literal, el pan que no falte ;)) y con un sabor parecido al de nuestro pisto. El menemen no tiene ningún misterio y se puede hacer en casa sin ningún problema, os pongo la receta a continuación [para dos personas]:

Necesitamos dos tomates, que no sean muy grandes, dos pimientos, una guindilla fresca, una cebolla no muy grande, y cuatro huevos.

Se pone la sartén con el aceite, y se sofríen los pimientos, la guindilla fresca y la cebolla. Una vez que estén un pelín doraditos echáis el tomate. Dejáis que se cocine todo hasta que quede blandito y se haya ido una parte importante del caldo (más o menos unos 6 ó 7 minutos) y echáis los huevos. Sal y pimienta al gusto😉.

Y queda algo así:

Menemen

Menemen

El segundo es una mis opciones favoritas, aunque la preparo poco porque debe de engordar para aburrir. Son los huevos con sucuk, y se dan un aire a nuestros huevos con chorizo. El sucuk se puede comprar en la tienda A la Turca de la Calle Castilla, si mal no recuerdo. Su preparación es muy sencilla y os dejo con un vídeo que en mi poco tiempo lo ilustra muy bien:

Afiyet Olsun!