Hoy me han pasado un enlace por mensaje privado que trata brevemente del éxito obtenido por los libros de la serie de Manolito Gafotas en Irán. Manolito ha sido compañero de muchos de nosotros en nuestra infancia, no sólo a través de los libros, sino de los fragmentos de los mismos que se publicaban en el suplemento “El pequeño país” de El País, suplementos divertidísimos que no sé si se seguirán acompañando al periódico en verano, o de las películas que se hicieron basadas en los libros.

El personaje de Elvira Lindo parece también haberse colado en los hogares iraníes, siendo una de las series infantiles/juveniles más leídas del país, de acuerdo al menos con el artículo publicado a día 31 de julio en la página web oficial de Elvira Lindo, que traduzco al castellano en las siguientes líneas. Me ha hecho mucha ilusión ver que un personaje con el que hemos crecido muchos de nosotros esté logrando formar parte también de la infancia de niños de otros países.

Manolito en Irán

Manolito en Irán

Este es el texto. Es el texto de un experto iraní en literatura infantil, Ali Seidabadi, explicando el éxito de Manolito en Irán.

“Manolito es uno de los best sellers infantiles y juveniles en Irán. Hasta ahora se han publicado la seis ediciones de esta serie en este país. Puede ser a causa de dos razones principales, la primera son las características culturales iraníes, y la segunda, las características de Manolito.

En Irán se puede observar una conducta dual. Por un lado, a los iraníes les encanta contar chistes y anécdotas divertidas sobre cada uno en fiestas y reuniones de amigos, y por otro lado, es una cultura formal en la que este tipo de conducta no está aceptada. Se espera que los niños y adolescentes sean serios, permitiéndose la risa y la diversión sólo en pocas ocasiones.

Las organizaciones formales, así como el sistema educativo, la radio, la televisión y las revistas infantiles prefieren que los niños y adolescentes tengan poca relación con la diversión y el recreo. Creen que cada niño y adolescente debe de prepararse para alcanzar una gran meta. Desafortunadamente, una gran parte de la literatura infantil iraní está también influenciada por este último tipo de cultura, que no reconoce la diversión y los juegos a menos que tengan otros fines (educativos, por ejemplo).

En este contexto, prácticamente todo libro humorístico parece tener éxito. Uno tipo de libro en que los niños iraníes están muy interesados son los libros de chistes. Y también les gustan los libros divertidos. Antes de la publicación de Manolito y durante un largo periodo de tiempo, El Pequeño Nicolás (Le Petit Nicolas) era la serie de libros favorita en Irán, pero la atención que ha recibido Manolito es bastante diferente. Tanto niños como adultos disfrutan leyendo juntos sus aventuras.

Este simpático niño con sus travesuras se ha hecho con un lugar en el corazón de muchos lectores iraníes. Les gusta su honestidad y sinceridad. Se puede ver a un montón de Manolitos en las familias iraníes. Aunque su nombre sea desconocido para los iraníes, lo cierto es que ya conocen al personaje. Se pueden cambiar fácilmente los nombres españoles de los personajes y lugares por nombres iraníes, pero la historia no sufriría grandes cambios. De hecho, hay muchos parecidos culturales entre Irán y España. Desde hace ya muchos años la música española, en particular el flamenco, es muy popular en Irán.

Los parecidos culturales son elementos muy importantes, pero creo que lo más importante es el talento de la escritora que ha creado sin pretensiones un personaje muy atractivo para sus historias. A primera vista puede parecer fácil escribir esta colección de historias, pero los cierto es que ha hecho un gran trabajo. Quizá la características más importante de Manolito es su honestidad y sinceridad. Aunque no hace mucho que conozco a Elbira por Facebook, creo que se parece mucho a Manolito.

¡Hola Manolito! ¡Hola Elvira!