literatura


Ya he añadido un poema del Shah Ismail, justo debajo de su biografía y las notas sobre su obra, traducir poemas es una afición reciente, se agradecen todo tipo de comentarios sobre la traducción y el estilo.

Şah İsmail Hataî (Erdebil, 1487 – Erdebil, 1524)

Shah İsmail

Un magnífico hombre de estado, un potente poeta y amigo del arte y la poesía, el  Shah Ismail y su concepto del arte ocupan un lugar especial en la historia de la literatura azerbaiyana. Aparte de las formas clásicas Hataî utiliza por primera vez en su diván las formas de koşma, geraylı y bayatı.

Hataî nació en Erdebil en 1487. Su abuelo el Jeque Safi era jeque de una tarika. El padre del poeta, el Jeque Haydar además de ser jeque de una tarika, también fue un hombre de estado y comandante. A pesar de que los Akkoyunlu persiguieron a los tres hijos de Haydar, no lo pudieron atrapar. En el año 1499, junto con un grupo de 70 personas, y en su camino hacia Erdebil se le unieron varias tribus. El Shah Ismail, después de derrotar a Ferruh Yesar, monarca de Şirvanşah, y Elvend Mirza, soberano Akkoyunlu, ascendió al trono en Tabriz. En catorce años, conquistó catorce países y salió victorioso de todas las batallas. Sin embargo, después de ser derrotado en la batalla de Çaldıran en 1514, no volvió a librar ninguna batalla durante el resto de su vida. En 1524 murió el Shah Ismail, que fue enterrado en su Erdebil natal.

Şah İsmail Hataî fue el fundador del «kızılbaşlık» desde el punto de vista político y literario. Sus ideas kızılbaş se pueden apreciar claramente en sus poemas líricos. Hataî también produjo obras de caracter didáctico, moralizante y amoroso. En su mesneví llamado «Dehname» tiene un lugar muy importante en la historia de la poesía épica.

«Sen, ne dersin» (gazal)

Qızılgül bağ ü bustânem, ne dersen?
Feda olsun sana canım, ne dersen?

Kırmızı güller biten bağ ü bahçem, ne dersin?
Canım sana feda olsun, ne dersin?

Mi jardín es de rosas rojas, ¿a esto qué dices?
Que mi vida te sea sacrificada, ¿a esto, qué dices?

Qerâr ü sebr ü ârâmım tükendi,
kesildi külli fermanım, ne dersen?

Kararım, sabrım, rahatım tükendi,
bütün buyruklarım kesildi, ne dersin?

Mi voluntan, mi paciencia y mi tranquilidad se consumieron
Todos mis edictos han terminado, ¿y a esto, qué dices?

Eridi iliğim, qaldı sümüğim,
bu ten, terk eder canım, ne dersen?

İliğim eridi, kemiklerim kaldı. Bu gidişle ruhum
bu vücudumu terk eder, ne dersin?

Se derritió el tuétano, quedaron sólo mis huesos
mi alma abandona mi cuerpo, ¿a esto, qué dices?

Xamû derdlilere derman bulundu
Devasız derde dermanım, ne dersen.

Bütün dertlilerin dermanı bulundu
Benim devasız dertlerimin dermani, sen ne dersin?

Se halló una cura para todos los males
El que me aqueja, sin embargo, es incurable. A esto, ¿qué dices?

Xamûnum küfr ile imânı vardır,
Menim küfr ile imanım, ne dersen?

Herkesin imanı ve küfrü vardır. Benim imanım
ve küfrüm sensin, bu duruma se ne dersin?

Todos tienen fe e impiedad,
Mi fe y mi impiedad eres tú. A esto, ¿qué dices?

Senin meqsudin o dur kim, men ölüm
Halâl olsun sana qanım, ne dersen?

Senin amacın benim ölümümdür. Sana kanım
helâl olsun. Fakat buna sen ne dersin?

Tu único deseo es mi muerte,
¡mi sangre es toda tuya! Y a esto, ¿qué dices?

Eğer yatsam min il toprağ içinde,
Dürüstdür ehd ü peymânım, ne dersen?

Bin yıl toprak altında yatsam bile yine sana
verdiğim sözler geçerlidir. Buna sen ne dersin?

Aunque yo descansase bajo tierra mil años
aún sería válida la palabra que te dí. A esto, ¿qué dices?

Xetâî çün seni can ile sevdi,
Seven ölsün mi, sultânim, ne dersen?

Hataî seni madem ki candan sevdi. Seven ölsün
mü, ey sultanim, ne dersin?

El Pecador* te amó con toda su alma
¿Acaso el que te ama ha de morir? Oh mi sultana,
a esto, ¿qué dices?

*Hataî, el pseudónimo que utilizaba el Shah Ismail, significa «pecador».

Me gustaría compartir los primeros versos de un poema llamado «Hikaye» de Cahit Külabi. Estos días he estado un poco apática por muchos motivos, pero me han servido para reencontrarme con la poesía turca, y espero compartir más versos en este espacio.

También he utilizado estos días para seguir tocando el persa, que tenía casi abandonado desde finales de julio, pero sin mucho entusiasmo, no termino de «pillarle el punto» al idioma; creo que esto tiene mucho que ver con la apatía general en la que estoy inmersa estos días. Por lo menos en este mes me he tomado el tiempo de leer novelas, puede que escriba sobre ello también.

En fin, aquí os dejo estos breves versos.

سنک دوداقلرک پنبه

اللرک بیاض

آل طوت اللرمی ببک

طوت براز

Senin dudakların pembe,

ellerin beyaz,

al tut ellerimi bebek,

tut biraz.

Tus labios, rosados

tus manos, blancas

Niña, coge mis manos

cógelas un poquito.

Al límite de la fe

Este fue el libro que me introdujo a la obra del premio Nobel V.S. Naipaul. Lo compré por casualidad, me llamó mucho la atención su temática y decidí darle una oportunidad, no sabiendo si sería de mi agrado o no. Lo cierto es que me sorprendió positivamente.

Primero, hemos de tener en cuenta que Naipaul es conocido por sus tendencias políticas que aunque no son necesariamente anti-musulmanas si es verdad que tiende a considerar a dicha religión como una religión extranjera en su India ancestral, y también en el mundo no árabe en general. Esta sería la premisa del libro: los pueblos conversos son los pueblos no árabes que se encuentran entre dos tradiciones: la nativa (ancestral y local cuyo origen se remonta al origen casi de los tiempos) y el Islam (novedosa y extranjera) y como ambas se interrelacionan y modifican la forma de vida de la sociedad.

Esta idea no surge de una idea preconcebida del Islam, sino que está muy relacionada con la propia vida del autor: aunque nacido en Trinidad, el pasado indio e hindú estaba muy presente en la vida de la comunidad india, encontrándose en medio de una cultura diferente pero a la vez preservando un pasado remoto lleno de historias y lugares sagrados. Así sería el Islam, una religión que incluye unas un bagaje cultural y religioso cuyo origen es muy lejano al lugar en el que viven actualmente muchos musulmanes, como los de Pakistán, Irán o Indonesia. Partiendo de este punto, Naipaul entrevista a personajes de las más diversas creencias y capas sociales de los países que visita, para ahondar en cuál es su pasado histórico y religioso y a qué tradiciones se sienten ligadas y cómo.

En especial, me pareció curioso como ya empieza a observar el poderío de la ideología saudí entre muchos musulmanes de Asia, y cómo eso acaba sustituyendo para algunos el Islam local (con mucha mezcla con creencias anteriores) con un Islam más árabe y desarraigado. La prosa es fantástica y la subjetividad con la que está escrito, llena de pensamientos y opiniones, me impresionó positivamente y me gustó poderme sentir en la mente del narrados, aunque no necesariamente compartiera sus ideas u observaciones. No obstante, es un libro largo y complejo que no se puede leer de una sentada, y al que es mejor dedicarle un tiempo y un espacio tranquilos para poder apreciar todas las historias que se nos cuentan y reflexionar sobre ellas.

Lo recomiendo a las personas que quieran conocer algo más sobre las naciones visitadas por el autor, ya que la narración contiene retazos de las historias de estos países que desconocemos o no tenemos muy claros;y también para conocer algo más del Islam y de las creencias preislámicas, de la superstición y el paganismo. Sin embargo, para quien quiera ahondar en estos temas, es mejor que también busque lecturas «más académicas» ya que esta obra tiene un punto de subjetividad bastante pronunciado.

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